Cámaras de seguridad perimetral: la línea virtual que distingue a una persona de un gato

La mayoría de las cámaras avisan cuando «algo se mueve». En una parcela de Tenerife eso significa avisos por el viento en las palmeras, por el gato del vecino y por el reflejo del sol en la piscina. Al tercer día, el aviso se silencia y la cámara deja de servir para lo que se compró. La protección perimetral resuelve justo eso.
Qué es el tripwire o línea virtual
En la imagen de la cámara se dibuja una línea, o varias, siguiendo el muro, la valla o el borde del jardín. La cámara vigila esa línea: si alguien la cruza en la dirección que se ha marcado (de fuera hacia dentro, por ejemplo), genera la alarma. Lo que pasa fuera de la línea no importa, y lo que pasa dentro tampoco si nadie la ha cruzado.
Se puede combinar con una zona de intrusión: en lugar de una línea, un área dibujada sobre la imagen. Sirve para la puerta del garaje, la parte trasera de una nave o la terraza de un local cerrado por la noche.
La diferencia la pone la analítica
Con el tripwire clásico cualquier cosa que cruzaba la línea hacía saltar el aviso. Las cámaras actuales de Dahua con analítica de vídeo (la marca la llama WizSense o Analytics+ según la gama) distinguen entre personas y vehículos y descartan el resto. Así se reducen las falsas alarmas que normalmente provocan los animales, el clima, los árboles o los cambios de luz, y puedes dejar el aviso activo en el móvil sin que te vuelva loco.
- Persona cruzando el muro a las tres de la mañana: aviso al móvil con la foto y el vídeo de los segundos anteriores.
- Gato en el mismo muro: nada.
- Coche entrando en la parcela por el camino de servicio: aviso, si lo has configurado para vehículos.
- Palmera moviéndose con el viento delante de la línea: nada.
Dónde tiene sentido
- Villas y chalets con parcela: la línea sigue el muro exterior y avisa antes de que lleguen a la casa, cuando aún hay tiempo de reaccionar.
- Naves y almacenes: el perímetro es largo y el interior está vacío por la noche; una cámara con analítica vigila un tramo largo de valla.
- Locales con terraza o patio: la terraza cerrada por la noche se convierte en zona de intrusión.
- Comunidades: el acceso al garaje o a la piscina fuera del horario.
Qué hace falta
No todas las cámaras hacen analítica: hace falta un modelo que la lleve en el propio procesador, o un grabador que la haga por la cámara. En la práctica, elegimos cámaras IP con analítica y un grabador Dahua que la entienda, y las colocamos con la altura y el ángulo correctos: una línea virtual mal situada, con la cámara demasiado baja o mirando contra el sol, avisa tarde o no avisa. Por eso las probamos de noche antes de darlas por terminadas.
