Alarma sin cuotas: qué mirar antes de comprar y por qué Ajax

Las alarmas «sin cuotas» se han multiplicado en los últimos años, desde kits de veinte euros en internet hasta sistemas profesionales. La diferencia no está en el precio del primer día sino en lo que pasa el día que salta.
1. ¿Cómo avisa si cortan la luz o internet?
Una alarma seria tiene batería y una tarjeta SIM de respaldo. Si el ladrón corta la luz o el router, sigue avisando por la red móvil. Un kit que solo funciona por Wi-Fi se queda mudo en cuanto se desenchufa el router.
2. ¿Los sensores se pueden inhibir?
Los sistemas profesionales usan radio cifrada con salto de frecuencia y detectan intentos de inhibición. Los baratos usan una frecuencia fija que se bloquea con un inhibidor de treinta euros.
3. ¿Distingue una persona de un gato?
Los detectores con inmunidad a mascotas y, mejor aún, con cámara integrada que manda fotos, evitan que apagues las notificaciones a la segunda falsa alarma. Una alarma que molesta acaba desarmada.
4. ¿Quién es el dueño del equipo?
En las alarmas con cuota, el equipo suele ser de la compañía y se lo llevan al darte de baja. En una alarma sin cuotas, es tuyo. Léelo en el contrato, no en la publicidad.
5. ¿Se puede ampliar dentro de tres años?
Un sistema con catálogo amplio (detectores de humo, inundación, exterior, cámaras, teclados, repetidores) crece contigo. Un kit cerrado no.
6. ¿Quién te lo instala y quién te lo repara?
La mejor alarma mal colocada da falsas alarmas o deja zonas sin cubrir. Y cuando falla un sensor, importa tener a alguien cerca con repuesto.
Ajax responde bien a las seis. Por eso es la que más instalamos: hub con batería y SIM, radio cifrada con detección de inhibición, detectores con foto e inmunidad a mascotas, catálogo completo y una tienda en Adeje con repuestos.
